La composición forma parte del producto
La baraja española utiliza oros, copas, espadas y bastos. La versión de 40 cartas prescinde de ochos y nueves; la de 48 los incorpora. Para una edición destinada a un juego concreto, confirma con el responsable del contenido la composición y las reglas que se entregarán.
Personalizar el dorso o toda la baraja
Un reverso propio ofrece una personalización reconocible sin cambiar la lectura de los naipes. Rediseñar también las caras permite crear una edición ilustrada, pero requiere revisar índices, figuras y distinción entre palos. No se pueden reutilizar ilustraciones comerciales de otros fabricantes sin permiso.
Formato y manejo
Las fichas del catálogo proponen 65 × 100 mm como referencia de fabricación. El tamaño definitivo, el soporte y el acabado se acuerdan en el presupuesto. Conviene probar la legibilidad y la comodidad de sostener varias cartas a la vez.
La caja debe conocer el mazo
El espesor total depende del número de cartas y del papel. Indica si habrá una tarjeta de marca, reglas o piezas adicionales. Estos elementos pueden modificar el lomo del estuche y la secuencia de montaje.
Una edición de marca propia
Prepara una lista con todas las caras, el reverso común y las cantidades de cada una. La prueba de contenido debe confirmar que no falta ningún valor y que las orientaciones coinciden. En una colección con varias ilustraciones, identifica cada variante como referencia separada.


