Gramaje y espesor no son lo mismo
El gramaje describe la masa por superficie; el espesor, el grosor. Dos papeles con el mismo gramaje pueden tener rigidez y tacto diferentes. En cartas interesa también la opacidad y la recuperación tras la flexión. En tableros y fichas, el soporte y el contracolado condicionan el cuerpo de la pieza.
El acabado debe servir al uso
El barniz y la laminación modifican tacto, reflejos y resistencia superficial. Un acabado mate puede facilitar la lectura en determinadas luces; uno brillante puede intensificar el aspecto del color. Ninguno debe describirse como impermeable sin validar esa prestación para el producto concreto.
Piensa en el conjunto
Aumentar el espesor de las cartas cambia la altura del mazo y, por tanto, la caja. Un tablero más grueso puede requerir otra bisagra o mayor holgura. Por eso conviene cerrar materiales y embalaje juntos.
Qué comprobar en una muestra
Valora lectura, corte, manejo, ajuste y extracción. Una muestra de material permite comparar superficies; una muestra de construcción permite comprobar el montaje; una prueba impresa ayuda con color y contenido. El presupuesto debe indicar qué representa la muestra y qué puede variar en la fabricación final.
Origen y certificaciones
Pregunta por el soporte concreto y la documentación disponible para ese suministro. Una fabricación europea no implica automáticamente que todos los materiales tengan un origen o una certificación determinados. Las declaraciones deben apoyarse en el proyecto y sus documentos.


